miércoles, 17 de agosto de 2016

SALVANDO HUELLITAS


Dos mujeres en el Huila, profesionales cada una en su área, trabajan para que los animales callejeros en el departamento no sean llevados a ‘dormir’ a zoonosis, sino que buscan para ellos hogares que los acojan y los amen. Estas mujeres ven algo más allá de lo que todos observamos en la mirada triste de un perro vagabundo.

Martha de Barreiro es una abogada de la ciudad de Neiva, quien tiene su propio consultorio en el edificio de Fenalco Huila en el centro de la ciudad, y lejos de lo duro, frío y calculador que puede ser su trabajo, el verdadero y enorme corazón canino de esta mujer nos muestra que en su vida siempre hay sitio para un perro más.

Este cariño enorme por los canes comenzaría legalmente en abril del 2011, cuando junto con unos amigos constituyeron la Asociación Defensora de Animales, para luego, un poco más de un año en La Ulloa, vía al municipio de Rivera, instalara y adecuara un albergue para animales abandonados, en una finca que le prestó amablemente un colega suyo, donde estarán gratuitamente hasta mediados del 2015.

“Nacimos porque vimos la necesidad, esto fue un anhelo de un grupo de personas y realmente volvimos un hecho este sueño que nos ha costado el sueño. Ha sido muy difícil y la razón es el sufrimiento que vemos cada día en los animales, así como las necesidades insatisfechas por los propios dueños”, explicó la mujer.

Los ‘peluditos’

Trescientos animales, entre gatos y perros, son los que cuida Martha en compañía de Sonia Montero, Argemira, María Tovar, Lorena, Mónica y otras seis personas que hacen parte de la Fundación Defensora de Animales del Huila, que trabaja de la mano de la Policía Ambiental.

Este ángel de los perros asegura que la mayoría de estos ‘peluditos’ llegan enfermos, desnutridos, con plaquetas bajas, anemia y problemas de piel.

Es así que pidiendo a todos los opitas e invirtiendo dinero de su propio bolsillo, esta mujer gestiona las operaciones y las comidas.

Si los perros son maltratados, los gatos no se diga, hasta este lugar las personas de malos sentimientos botan bolsadas de gaticos, por lo que en el albergue ya se cuentan más de 30 felinos que no salen fácilmente en adopción. Estos animalitos sólo son apetecidos como cachorritos, pero los grandes, abandonados, difícilmente se van de estas hectáreas de tierra.

“A todos (perros y gatos) se esterilizan, se les hace tratamiento y a los que no se adquiere un compromiso para evitar nacimiento indiscriminado y la sobrepoblación de animales”.

Actividades pro adopción

Una vez por semestre la gente de la fundación lleva a varios cachorros a una feria a encontrarle una nueva vida. Y este semestre no es la excepción, por eso el 8 de noviembre los defensores de animales del Huila se encuentran organizando el tercer ‘Perrotón’, en el Centro Comercial San Pedro Plaza, que será el preámbulo del banquete de solidaridad del mes de diciembre, todo esto con el fin de mejorar las condiciones de los animales abandonados.

Canto a la Vida

Unos kilómetros más adelante, en el municipio de Campoalegre, encontramos Canto a la Vida, una asociación conformada por una familia campoalegruna (todas ellas mujeres) que desde hace cuatro años rescatan, protegen y buscan hogar a más de 40 huérfanos de cariño de la localidad.

Gloria Ramírez o ‘Yoya’ hace parte de esta familia animalista, que su amor desmedido por los canes ha hecho que convierta una finca campestre (aunque de bahareque y de una sola habitación) en un albergue para cuanto perro callejero abandonado y desahuciado caiga o rescate.

‘Yoya’ comparte todo lo que tiene con los que más lo necesitan, o sea, sus perros.

“Hace varios años llegamos a esta casa que es de un amigo, el doctor Puentes, una persona muy buena, que durante toda su vida estuvo de notario en Campoalegre sirviéndole a la comunidad y ahora que se retiró le sigue ayudando al pueblo, ya que cuando yo le pedí en arriendo la casa para los perros, me la dejaron gratis”, explicó la mujer, quien ha invertido cerca de cinco millones en las instalaciones para techar la casa y arreglar el patio donde los perros arrojan sus heces.

Comidas

Cada día que pasa, ‘Yoya’ se desvive por atender a todos sus perros por igual, pero si hay alguien que merezca más atención, ella se la presta.
“Antes le dábamos carne y leche de soya, pero como descubrimos que es manipulada genéticamente y pertenece a una multinacional que ha hecho tanto daño a la humanidad, entonces no seguimos comprando eso”, aseguró ‘Yoya’.

Para la comida de los perros, las mujeres Ramírez van hasta la galería de la localidad y de puesto en puesto piden, cada día de por medio, comida para los animales. A la hora de la comida, uno a uno son alimentados los canes con un plato de lentejas, arvejas o algún grano nacional que es preparado por la misma anfitriona de la casa.

Atenciones

Esta campoalegruna, quien vivió durante mucho tiempo en Europa, donde era diseñadora de modas, ahora alejada del brillo, encajes y lentejuelas, así como de su esposo y sus hijos, quienes viven en otro país, dedica todo su tiempo al cuidado de sus cuadrúpedos hijos, quienes llegan en condiciones lamentables, aunque para su cuidadora la garrapata y las pulgas son lo de menos, a ella lo que le preocupa es su estado físico y espiritual, pues algunos llegan flacos y ensangrentados, así como sin pelos y llenos de llagas.

“Preparo un producto que se llama ‘combustion’, que los salva de todo. Con eso los lavo, le curo las llagas y los alimento”, da a conocer la mujer.

Ella, quien lee libros para ver cómo les puede ayudar, sabe que si tienen ojos irritados les da manzanilla o si tienen otra dolencia ya le tiene su remedio, todos estos caseros, debido a que ante la falta de dinero para comprar medicina se recurre a la naturaleza, enseñanza que le dejó muy clara su madre Fabiola Restrepo Rodríguez, una docente de la localidad.

Viven de la caridad

Ahora y con los ahorros de su vida invertidos en los caninos, recurre a pedir a los más afortunados para la comida de los que ama mucho, los perros callejeros.
Si a eso le suma que les toca trabajar con la gente que realmente es voluntaria, puesto que no entra ningún ingreso económico, siquiera para la comida de los canes.

Adopción

En este refugio (Canto a la Vida), así como el de los defensores de Animales del Huila, estos canes con menos suerte esperan por ser adoptados y no comprados, por recibir algo de ese amor incondicional que ellos nos dan, porque ya se sabe que el perro es el mejor amigo del hombre, sólo falta que el hombre sea el mejor amigo de su perro.

Protectora de gatos

Para conocer los más de 40 gatos de la Fundación Defensora de Animales del Huila hay que sortear una revoltosa jauría de cerca de 300 perros que salen al encuentro de los visitantes.

En un ambiente especial, el primer grupo de hambrientos felinos esperan ansiosos a su benefactora, aquella que los consiente, alimenta y los revisa para conocer su estado de salud. De todos los colores y las razas viven en una pequeña habitación adecuada para ellos.

Esta es la agitada rutina diaria de Sonia Montero, una especialista del Derecho, quien se convirtió en activista y defensora de los gatos lecheros, cazadores y callejeros, más por pasión que por hobby, ya que en el departamento del Huila estos felinos vagabundos siempre están en peligro de muerte por uno que otro vecino insensible o que no tiene tiempo para estos.

El fin de vivir con tanto maullido alrededor va más allá de un simple capricho excéntrico. Montero desea que todos los felinos sean de una vez adoptados y que tengan un nuevo hogar.









http://www.lanacion.com.co/index.php/dominical/cronica/item/241986-las-mejores-amigas-de-los-perroshttps://www.youtube.com/watch?v=Hy8-dWXfu_I


“UN PERRO ES LA UNICA COSA EN LA TIERRA, QUE TE QUIERE MAS DE LO QUE SE QUIERE A SI MISMO”

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